martes, 22 de enero de 2013

Vespa velutina, nuevo peligro para nuestras abejas

 
 
 

La avispa asiática (vespa velutina nigritoras) es un insecto invasor que procede de Francia y su alimento son las abejas, por lo que allí donde campa diezma nuestras colmenas, según los expertos puede llegar a colonizar toda nuestra península dentro de una docena de años.

Los primeros ejemplares se han detectado en el País Vasco y en Pamplona
Por si fuera poco el problema que padecían,nuestras abejas por causa indeterminada, que produce la desaparición misteriosa de estos insectos y que nuestros apicultores se queden con sus colmenas vacías, ahora tenemos un insecto que se las devora , por lo que el problema se agrava.
Recordemos que las abejas, además de proporcionarnos su rica miel con infinidad de propiedades para nuestro organismo y que además nos sirve de rico alimento, alimento que nunca se estropea y al que pueden acceder hasta las personas diabéticas. Es un gran polinizador, tanto que se ha calificado su desaparición  como una catástrofe ecológica, pues infinidad de plantas desaparecerían de nuestra faz de la tierra al perder el sujeto que las poliniza, perderiamos un eslabón en la cádena trófica
Un entomólogo del Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, tiene claro que la única solución para este problema pasa por potenciar la investigación científica para descubrir un potente feromona sintética que permita atraerlas  y capturarlas masivamente para conseguir  reducir sus poblaciones
La idea de erradicar esta especie en el país está descartada, la esperanza es poder controlarla aunque esto requeriría  primero que las  diversas administraciones de nuestro país asuman la gravedad de este problema y segundo la colaboración y coordinación conjunta de todas ellas, algo que en este siglo XXI con todos sus adelantos y descubrimientos considero casi imposible y !quiera Dios que me equivoque!



La “Vespa Velutina” es un insecto de color oscuro, tiene el tórax y el abdomen prácticamente negro, excepto el cuarto segmento que es amarillo. Las patas son de color marrón con esquinas amarillas. Las reinas llegan a medir 40 milímetros, el resto de ejemplares son algo más pequeños, poseen una envergadura sensiblemente superior a sus presas    
Nuestras abejas están indefensas ante este voraz depredador que las atemoriza con su sola presencia, tanto que las obreras de la colmena no se atreven a salir a recolectar el néctar, se quedan sin comida y mueren de debilidad
Se cree que esta  avispa cuyo hábitat natural está en China, al norte de India e Indonesia tuvo entrada  a través de un cargamento de madera, desembarcado en el puerto de Burdeos en el 2004
Desde entonces se han extendido unos 120.000 km cuadrados, atacando colmenas y causando daños importantes  y alarma social , en el 2010 se confirmó la llegada a nuestra península a través de los Pirineos
Su ciclo de vida comienza en primavera, cuando las reinas fecundadas salen de sus escondrijos en los que han pasado el invierno para  construir su propia estructura en la que colocan cinco huevos, de ellos sale un grupo de obreras que les ayudan a construir el nido, en lugares altos y lo fabrican con madera masticada, casi  esférico  de 1 metro de altura y 80cm de diámetro, en el que se desarrollará el resto de la colonia. Este puede llegar a albergar hasta 2000  individuos que al año siguiente crearan al menos 6 nuevas colmenas



De unos huevos salen los zánganos fecundadores de las futuras reinas, estas a final de otoño abandonan el nido para pasar el invierno resguardadas y en primavera crear nuevas colonias
Su técnica de caza consiste en esperar  ante las colmenas el regreso de las abejas cargadas de polen, les cortan la cabeza, las patas y el aguijón y las trasladas a su nido, bolas esféricas de celulosa que construyen en  las copas de los árboles
Aunque no es  peligrosa para el ser humano a no ser que se sea alérgico  a su veneno, hay que tener la precaución si se ve un enjambre de no tocarlo, no obstante al hacerlo en las copas de los árboles generalmente pasa desapercibida su presencia



Dicen los expertos que esta avispa asiática colonizará toda nuestra península en  unos 10 años, en Guipúzcoa el año pasado fueron destruidos casi 800 nidos de este insecto. El trabajo realizado por la Diputación   en colaboración con la Asociación de apicultores de Guipúzcoa  contra esta especie se ha centrado en la retirada de nidos, aunque al parecer en algunos casos la labor resulta muy difícil, a veces imposible por la inaccesibilidad al terreno en que está localizado
Tienen elaborado un protocolo  de actuación para repartir responsabilidades y decidir quien debe intervenir en la lucha contra este depredador.

 
No obstante toda la información que han podido recopilar y por la que hasta ahora se han interesado técnicos de Vizcaya, Álava, Navarra y la Rioja, no es suficiente, para controlar esta invasión de la “Vespa veluitina” debe dársele una solución global a nivel estatal y europeo, ya  que las zonas que todavía no tienen este problema lo van a tener muy pronto
Hay noticias de que algunos mieleros  guipuzcoanos se plantean el cese de su producción pues se trata de una situación insostenible por la voracidad  de esta avispa asesina que devasta colmenas enteras
Lo triste del caso es que el gran depredador, que es el hombre, está diezmando, aniquilando, destruyendo todo aquello que le es beneficioso y se siente incapaz ante los ataques invasores, llámense “Vespa velutina”, “Picudo rojo”, ”Procesionaria del Pino”, “Mosquitos” etc, a los que ni tan siquiera llega a controlar, yo diría que ni siquiera llega a sentar las bases y los protocolos  adecuados a erradicar estas plagas.
Se debe potenciar la investigación a través de  las Universidades y establecer uniformes protocolos de actuación obligatorios en todos los casos
Tambien hay que exigir que los oroganos encargados de realizar los controles lo efectuen con mayor eficacia y seriedad à fin de evitar estas situaciones, y penalizaren caso de negligencia o falta de seriedad en su realización
Quiero profundizar en que la abeja, ese insecto tan pequeño, y que si en un momento determinado nos pica produce tanto dolor, son una pieza esencial en los ecosistemas que nos proporcionan los alimentos básicos, los medicamentos, ellas mismas nos dan la miel y la cera si lo pensamos bien son un prodigio de eficiencia y productividad.
Por favor hacer que esta noticia circule para que llegue a oídos de nuestros productores de miel y vayan aunando esfuerzos para procurar contener esta invasión

National Geographic la ha calificado como avispa del infierno



Imagenes de la Red

1 comentario:

  1. No tenía ni idea de ésto, además está muy cerca de Zaragoza que es donde vivo. Esperemos que hagan algo. Gracias por la información amiga, un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar