Sevilla cuenta con un buen número de conventos de clausura
con un rico contenido cultural, poco conocido incluso para los que son sevillanos o los que
vivimos en ella, muchas veces pasas por la puerta o al lado de los muros de uno
de estos espacios ignorando los tesoros que guardan en su interior y que nada
nos indica desde el exterior su presencia
Esto ocurre con el Convento de Santa Paula, nada nos indica
desde el exterior su contenido interior. Este fin de semana junto con mis
amigos del Alamillo estuvimos visitándolo y disfrutando de lo que, yo
personalmente, no había visto
La orden está inspirada y fundamentada en el S. IV tiempos de
San Jerónimo y Santa Paula que edificaron los
monasterios de Belén. San Jerónimo vivió como cenobita, su ocupación,
orar, realizar trabajos bíblicos, atender a los peregrinos y refugiados en la
hospedería levantada por Paula, u
enseñar a monjes y monjas la
verdadera vida monástica
El convento es un monumento histórico, ubicado en la calle
Santa Paula dentro de casco histórico, de la ciudad de Sevilla muy próximo
a la parroquia de San Marcos y de otro
Gran convento, Sta Isabel, y alberga un
grupo de 27 Monjas Jerónimas, africanas, asiáticas, europeas y americanas, un
combinado de culturas que se han unido en un fin común de búsqueda y servicio a
Dios
La configuración del espacio es compleja debido a las
reformas llevadas a cabo, combina construcciones de un gran interés
arquitectónico, con otras sencillas y de uso doméstico, todas ellas en torno a amplios espacios vacíos destinados
a patio o jardines
Sobre 1483 la viuda del Condestable de Portugal, Dª Isabel Enríquez, promovió la edificación de
la actual iglesia del convento. En cuyos muros laterales se encuentran los sepulcros de Doña Isabel,
de su esposo y de un hermano de Isabel, con sus emblemas heráldicos
Ha sufrido numerosas reformas, ampliaciones y restauraciones y hay que
destacar la creación de un museo conventual, que es el único existente en una
clausura sevillana
El edificio cuenta con dos entradas, una abierta a través del compás de los locutorios, que permite el acceso a la puerta reglar, las
dependencias de las hermanas porteras, el museo conventual y la capilla del
Sagrado Corazón. La otra puerta de ladrillo, gótico-mudéjar con un azulejo de
la titular, permite acceder al compás que nos lleva a la Iglesia y otras
dependencias de servicio y la vivienda del capellán,
Merece destacar la portada de la iglesia, quizás una de las
más interesantes que se conservan en esta ciudad, estilo mudéjar y gótico con
algunos apuntes del renacimiento. Fue realizada por Pedro Millán y el ceramista
italiano Francisco Niculoso Pisano, encontramos arcos apuntados, almirez,
flameros y medallones